Autora: Carolina Ramos Jordán, Psicóloga experta en terapias metacognitivas y psicoeducación visual
Resumen
La preocupación excesiva, especialmente cuando se vincula con la necesidad de control y la intolerancia a la incertidumbre, constituye un fenómeno central en diversos trastornos de ansiedad, particularmente el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG). Este artículo explora los fundamentos teóricos de este patrón cognitivo-emocional, sus implicaciones clínicas y propone pautas de intervención basadas en evidencia científica.
1. Introducción
La preocupación es una forma de pensamiento anticipatorio orientado a la resolución de problemas. Sin embargo, cuando se vuelve excesiva, persistente e incontrolable, puede generar malestar significativo y deterioro funcional. Este patrón suele estar motivado por una necesidad de certidumbre y control sobre eventos futuros, y puede derivar en conductas de evitación, hiperactivación fisiológica y conflictos interpersonales.
2. Fundamentos teóricos
2.1. Preocupación como estrategia de afrontamiento
Según Borkovec et al. (2004), la preocupación funciona como una estrategia cognitiva para evitar la activación emocional. Aunque inicialmente reduce la ansiedad, a largo plazo mantiene el malestar.
2.2. Intolerancia a la incertidumbre
Dugas y Ladouceur (2000) identifican la intolerancia a la incertidumbre como un factor central en el TAG. Las personas con baja tolerancia a lo incierto tienden a sobreestimar la probabilidad de eventos negativos y a subestimar su capacidad de afrontamiento.
2.3. Necesidad de control
La necesidad de que las cosas ocurran de una forma determinada, especialmente si se perciben como beneficiosas para uno mismo, puede llevar a la imposición de criterios sobre otros y a la rigidez cognitiva. Esta dinámica suele estar motivada por el miedo a la pérdida, al error o al rechazo.
3. Manifestaciones clínicas
- Rumiación constante sobre problemas no resolubles en el presente.
- Conductas de control interpersonal (imposición de decisiones, dificultad para delegar).
- Ansiedad somática (tensión muscular, insomnio, fatiga).
- Dificultades en la regulación emocional y en la toma de decisiones.
4. Pautas
Identifica el bucle mental: reconoce cuándo estás anticipando sin solución posible en el presente.
Pregunta clave: “¿Puedo hacer algo ahora?” Si no, pospón la preocupación.
Entrena la incertidumbre: realiza pequeñas acciones sin buscar garantías.
Reduce conductas de control: elige una y disminuye su frecuencia de forma gradual.
Regula el cuerpo: respiración 4-6, relajación muscular, pausas breves.
Desfusión cognitiva: etiqueta los pensamientos como “pensamientos, no hechos”.
Flexibilidad emocional: acepta que no todo saldrá como quieres y aun así puedes estar bien.
Relaciones más libres: expresa necesidades sin imponer; permite que otros hagan a su manera.
Rituales de soltar: piedra, frasco, escritura o respiración consciente para liberar tensión.
5. Bibliografía recomendada
- Borkovec, T. D., Alcaine, O. M., & Behar, E. (2004). Avoidance theory of worry and generalized anxiety disorder. In R. G. Heimberg et al. (Eds.), Generalized anxiety disorder: Advances in research and practice.
- Dugas, M. J., & Ladouceur, R. (2000). Treatment of GAD: Targeting intolerance of uncertainty in two types of worry. Behavior Modification, 24(5), 635–657.
- Collazo, J. (2024). Estrategias de intervención psicológica en adultos con Trastorno de Ansiedad Generalizada desde un abordaje cognitivo conductual. Pontificia Universidad Católica Argentina.
- Vetere, G., et al. (2011). La preocupación como estrategia de afrontamiento en pacientes con trastornos de ansiedad generalizada. Anuario de Investigaciones, 18.
6. Conclusión
La preocupación excesiva no es solo un síntoma, sino una estrategia fallida de control emocional. Abordarla requiere una intervención integral que combine psicoeducación, técnicas cognitivas y conductuales, y trabajo sobre la relación con la incertidumbre y el control. La evidencia científica respalda enfoques que promueven la aceptación, la flexibilidad y la regulación emocional como caminos hacia una vida más libre de ansiedad anticipatoria.