«La tengo en la punta de la lengua»: ¿por qué sabemos una palabra pero no conseguimos decirla?

Seguro que te ha pasado alguna vez. Estás hablando y, de repente, no consigues recordar una palabra que sabes perfectamente. Puedes explicar su significado, recordar cómo empieza o incluso pensar en otras palabras parecidas, pero la palabra exacta no aparece.

Aunque pueda resultar frustrante, esto no significa que la hayas olvidado.

Nuestro cerebro almacena las palabras en redes complejas conectadas por significado, sonido y experiencias. Cuando queremos decir una palabra, debemos acceder a esa red y recuperar la información correcta. A veces, la palabra está almacenada, pero el camino para llegar a ella no se activa con suficiente rapidez.

Este fenómeno recibe el nombre de fenómeno en la punta de la lengua y es completamente normal. De hecho, suele ocurrir con mayor frecuencia con nombres propios o palabras que utilizamos poco en nuestro día a día.

Es especialmente frecuente con:

Nombres propios.

Palabras poco habituales.

Términos que utilizamos con poca frecuencia.

Palabras aprendidas hace mucho tiempo.

También puede ocurrir con mayor frecuencia cuando estamos cansados, estresados o realizando varias tareas a la vez.

Lo más curioso es que cuanto más intentamos recordar la palabra, más parece resistirse. Sin embargo, cuando dejamos de pensar en ella, puede aparecer de repente mientras nos duchamos, conducimos o realizamos cualquier otra actividad.

Estos pequeños «atascos» nos recuerdan algo fascinante: hablar parece sencillo, pero detrás de cada palabra existe un complejo trabajo de memoria, atención y lenguaje que nuestro cerebro realiza en cuestión de segundos.

¿Recuerdas la última vez que una palabra se te quedó en la punta de la lengua?

Si quieres conocer más sobre el tema no dudes en ponerte en contacto con el equipo de Educamente

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